OBRA CONJUNTA Y EXPOSICIÓN

Comprender no se hace con la razón, 2026
 

Concha García e Ignacio Llamas
Galería Daniel Cuevas, Madrid

Crear desde el otro

El origen de este proyecto se sitúa en la invitación de la Galería Daniel Cuevas a generar un espacio de encuentro que desborde los planteamientos habituales de la exposición colectiva. El galerista propuso a Concha García e Ignacio Llamas iniciar un trabajo conjunto que no partiera de la yuxtaposición de obras individuales, sino de un proceso compartido de creación, en el que ambos artistas pusieran en relación sus formas de pensar, de producir y de vincularse con los materiales y los conceptos artísticos que habitualmente manejan.

Lo que en un primer momento se presentó como una intuición prometedora se ha revelado, con el tiempo, como una experiencia profundamente fértil. Durante meses, el trabajo compartido ha estado marcado por la escucha atenta, el intercambio constante y la revisión continua de decisiones y planteamientos. Un proceso en el que ha sido necesario, en muchas ocasiones, acallar la propia voz para dejar espacio a la del otro, desactivar automatismos y permitir que los lenguajes individuales se desplacen, se contaminen y se transformen.

Lejos de diluir las identidades, este ejercicio de cesión y apertura ha posibilitado una expansión mutua: crear desde la mirada, el pensamiento y los materiales del otro. Asumir el riesgo de lo desconocido, donde lo propio se transforma al entrar en contacto con lo ajeno. Habitar un territorio en el que la obra emerge como resultado de un proceso sostenido de confianza, vulnerabilidad y diálogo continuo.

La propuesta se ha concretado en la exposición Comprender no se hace con la razón, que presenta los resultados artísticos de este proceso de colaboración. La muestra presenta una serie de obras conjuntas en las que los lenguajes fotográfico y escultórico se entrelazan a través de materiales como el papel, la porcelana y el libro. Estos elementos se convierten en espacios de encuentro en los que imagen, objeto y palabra dialogan y construyen una experiencia compartida, invitando al espectador a habitar el diálogo entre ambos artistas.

El proceso creativo parte de un verso de Esther Cánovas: “Comprender no se hace con la razón”. A partir de esta premisa, los dos artistas han explorado la idea de que para alcanzar un entendimiento profundo de las cosas y de la vida no basta con la razón: ésta, por sí sola, no logra adentrarse en ciertos territorios donde sí llegan las emociones, la sensibilidad y, sobre todo, la intuición. Para ambos, la intuición no es un recurso secundario ni un mero complemento de la lógica; es un modo de conocimiento más hondo, un puente hacia lo que no puede explicarse con palabras, una forma de percibir conexiones, resonancias y significados que escapan al pensamiento racional.

ACOMPAÑAMIENTO SONORO

Abrazar las sombras, 2025
 

Miguel Álvarez-Fernández e Ignacio Llamas
Centro de Arte Alcobendas, Alcobendas (Madrid)
Realización de dos piezas sonora para acompañar la exposición

Diálogo y resonancia: la colaboración artística entre Ignacio Llamas y Miguel Álvarez-Fernández

La exposición Abrazar las sombras de Ignacio Llamas en el Centro de Arte Alcobendas presenta un encuentro singular entre imagen y sonido, fruto de la colaboración entre el artista visual Ignacio Llamas y el compositor y músico Miguel Álvarez-Fernández.

El punto de partida de esta colaboración fueron dos piezas de la exposición: la instalación fotográfica Transformarse y la instalación escultórica Deshacer la razón. A partir de estas obras, Álvarez-Fernández desarrolló unas piezas sonoras, que no se limitan a acompañar, sino que amplifican, completan y resignifican el sentido de las obras plásticas y de la exposición en su conjunto.

La composición sonora creada para Transformarse explora la seriación, la repetición y la aleatoriedad, construyendo una atmósfera que permite al espectador trascender la barrera de lo visual y acceder a lo emocional, transformando la percepción de la obra en una experiencia integral y sensorial.

Por su parte, la propuesta que acompañó a la pieza “Deshacer la razón” implicó también la colaboración de un tercer protagonista: el músico y vocalista Niño de Elche, cuya interpretación inundó de dolor y melancolía la sala, evidenciando, aún más si cabe, que la razón no es la única forma de conocimiento.

El proceso de colaboración parte de una estima mutua y de un conocimiento profundo y recíproco de la obra del otro. Y se ha basado en el diálogo constante y el respeto absoluto. El trabajo se ha caracterizado por una escucha activa y un intercambio constante, donde cada decisión sonora dialoga con los materiales, las formas y las intenciones de las obras visuales. Logrando que la música no actúe como un simple fondo, sino como una presencia viva que potencia la experiencia del espectador, estableciendo nuevas relaciones entre espacio, imagen y percepción.

La colaboración entre Llamas y Álvarez-Fernández evidencia así cómo la confluencia de disciplinas puede abrir caminos inéditos para la comprensión y la experiencia del arte contemporáneo, convirtiendo la exposición en un entorno sensorial en el que la imagen y el sonido se enriquecen mutuamente.

Publicación

Mar Alta, 2023
 

Jesús Cobo e Ignacio Llamas
Impresión Digital - 124 pag - Tapa semidura.
Medidas variables (70 x 600 x 1600 cm aprox).
Publicación en la que dialoga la poesía de Esther Cánovas con la fotografía de Ignacio Llamas.
Ediciones La ZUA
Publicación

Mar Alta, 2023
 

Jesús Cobo e Ignacio Llamas
Impresión Digital - 124 pag - Tapa semidura.
15,5 x 24 x 1,5 cm.
Publicación en la que dialoga la poesía de Jesús Cobo con la fotografía de Ignacio Llamas.
Ediciones La ZUA

Mar Alta

El arte, en su vocación más esencial, es un acto de revelación. Se adentra en los Misterios para darles forma y ofrecerlos como una experiencia que transforma. En Mar Alta, el artista visual Ignacio Llamas y el poeta Jesús Cobo entrelazan sus lenguajes en un espacio común de búsqueda y contemplación, estableciendo un diálogo profundo entre imagen y palabra que trasciende lo puramente estético y se convierte en una experiencia de indagación espiritual.

Este libro no es una mera yuxtaposición de disciplinas, sino una obra donde ambas se potencian mutuamente, donde la luz y la sombra, el silencio y la voz, construyen metáforas que nos invitan a sumergirnos en la inmensidad de lo inefable. Ignacio Llamas, con su poética visual depurada, nos sitúa en escenarios de ausencia y recogimiento, donde la luz se convierte en presencia y la sombra en testimonio. Por su parte, Jesús Cobo, a través de su palabra precisa y evocadora, nos guía en un tránsito de profundidad, donde el verbo se vuelve luz que nombra y da sentido.

Mar Alta es una invitación a la contemplación, una cartografía del alma que nos recuerda que el arte es, en última instancia, un ejercicio de trascendencia. En la conjunción de estas dos sensibilidades creativas, el espectador-lector es convocado a habitar un territorio de resonancias íntimas.

Publicación

Cooperar con lo inevitable, 2024
 

Esther Cánovas Molina e Ignacio Llamas
Impresión Offset - 142 pag - Tapa dura.
30 x 21 x 2 cm.
Publicación en la que dialoga la poesía de Esther Cánovas con la fotografía de Ignacio Llamas.
Edita Fundación Antonio Pérez / Diputación de Cuenca

Cooperar con lo inevitable

En el arte, como en la vida, existen encuentros que trascienden la suma de sus partes. «Cooperar con lo inevitable» es el fruto del diálogo entre la imagen y la palabra. En este libro, la poeta Esther Cánovas y el fotógrafo Ignacio Llamas conjugan sus lenguajes para revelar no solo lo que han visto y sentido, sino también la transformación inherente a todo viaje interior, compartiendo el camino de autoconocimiento recorrido por cada uno de ellos.

Las imágenes fotográficas capturan instantes suspendidos en el tiempo, huellas visuales de una travesía donde la naturaleza es espejo y metáfora. Las poesías, a su vez, emergen como un murmullo profundo, resonancias de una búsqueda que se inscribe en la piel del paisaje y en la materia del alma. Juntos, estos lenguajes construyen un territorio de contemplación y reconocimiento, una geografía emocional que el lector es invitado a recorrer.

El agua, hilo conductor de esta obra, aparece como metáfora y presencia tangible, articulando el ritmo de la transformación y poniendo en evidencia su capacidad de adaptación. Desde la pureza inmaculada de la nieve, pasando por el fluir de embalses y lagos hasta la ingravidez de la niebla que disuelve las certezas, el agua nos habla de la impermanencia, pero sobre todo del constante cambio, pero sobre todo de la aceptación de lo que no podemos modificar. Es, en última instancia, el símbolo de aquello que nos atraviesa y nos transforma.

«Cooperar con lo inevitable» no es solo un libro: es una invitación a mirar y a sentir desde la profundidad del viaje compartido. Es un recordatorio de que, en la confluencia de imágenes y palabras y en la apertura del alma, se encuentra la posibilidad de comprender, aunque sea por un instante, lo que significa rendirse al fluir de la vida.